20 de febrero de 2010

UN SALUDO DE FLEBAS EL FENICIO

Hacía falta un mes como el que hemos tenido:

frío y lluvia abundante, edificios lejanos

y el sabor agridulce, o levemente picante,

con el que despertamos mañana tras mañana.

Un síntoma tal vez, o una esquirla del miedo

de la noche anterior.